El deporte del alma
La danza es un deporte, un arte y una forma de vida.
La danza —y el ballet en particular— es una actividad física que implica el desarrollo de habilidades como la agilidad, la flexibilidad y la fuerza. Pero, al mismo tiempo, exige concentración, compromiso, gestión emocional y valentía. Por eso veo la danza como el deporte del alma.
Las personas que se forman en danza reciben una educación muy integral. Y si en algún momento deciden no continuar bailando, probablemente puedan dedicarse a cualquier cosa: ingeniería, ciencia, historia, negocios… Porque una vez que sabes lo que se siente ser tú mismo y trabajar duro por lo que deseas, no hay vuelta atrás, solo queda seguir tus sueños.
Preparados para el éxito
Además de todo lo que se aprende en clase, quienes bailan deben dedicar tiempo extra en casa a practicar, memorizar y comprender las correcciones para volver a intentarlo al día siguiente. Por eso, las personas formadas en danza están especialmente preparadas para tener éxito en los estudios y en cualquier profesión que requiera capacidad intelectual, disciplina y trabajo constante.
Saben que, para pisar un escenario frente a un público, hay que invertir muchas horas de esfuerzo y práctica. Así, cuando finalmente se abre el telón, son libres para bailar y para ser ellos mismos, sabiendo que tienen las herramientas necesarias para lograr lo que se propongan.
Seguir aprendiendo
El ballet se practica para transmitir emociones al público, pero requiere habilidades físicas y mentales que lo hacen tan bello y conmovedor. Por eso he nutrido siempre mi deseo de seguir formándome y aprendiendo dentro de esta disciplina.
Es maravilloso observar los cambios conscientes y profundos que se producen en la vida de las personas, ya sea que se conviertan en bailarines o formen parte del público.
Ya sea danza, teatro, música, finanzas, periodismo o cualquier otro camino, te invito a encontrar tus propias razones para despertar cada día y volver a intentarlo. No hay nada más gratificante que dedicar tu tiempo y tu energía a algo que te haga sentir libre, auténtico y valiente todos los días de tu vida.

